domingo, 11 de julio de 2010

Una reconquista más diplomática

* Fernando Gómez Casas

La inversión extranjera ha sido presentada como una condición “sine qua non” en los modelos de desarrollo económico. Se habla a los estudiantes de la importancia de recibir recursos externos que traen círculos virtuosos de transferencia del conocimiento, empleo, producción y bienestar. En ese sentido, para los gobiernos se ha hecho imperativo generar cláusulas y contratos de estabilidad jurídica que generan camisas de fuerza a los hacedores de políticas públicas frente a la posibilidad de modificar las reglas de juego para los extranjeros.

Hasta allí, pareciera que esa tesis y su implementación tiene total sentido y la verdad, hasta hace unos meses, para mí también lo tenía.

Sin embargo, en una visita realizada hacia medidos del 2009 a Madrid, tuve la oportunidad de entender el verdadero alcance en la aplicación de este criterio y observar la inmensa distancia entre lo que es una tesis interesante en el papel y una cruda realidad.

No critico las espectaculares instalaciones del Banco Santander en las afueras de Madrid que más parecen un club de golf, ni las obras arquitectónicas inteligentes de Telefónica, al contrario las admiro y reconozco que por momentos me hizo soñar con la sala de juntas que quisiera tener en mi compañía.

No le quito mérito a los sagaces empresarios que generan riqueza en otros países y que mejoran el bienestar en el propio. Al contrario, eso lo considero un deber ser para cada habitante del mundo. Tampoco critico el discurso estratégico en el que al menos el 70% de las ventas de esas corporaciones las genera LATAM (abreviación utilizada en el mundo para Latinoamérica), pues creo en la competencia global en que ganan los mejores.

Acepto que no me gusta la doble moral que evidencian al expresar que se debe tener cuidado con Hugo Chávez, mientras la Venezuela actual es el mejor socio generador de riqueza, y aún así no reprocho esa visión de sus accionistas.

No comparto pero respeto las críticas españolas a los esquemas de regulación banacarios colombianos por ser muy “severos” y faltos de “visión estratégica”, mientras que se alaban los entes reguladores en el Perú, porque han permitido la "colaboración multinacional" en la generación de los alcances en la supervisión y control. Supongo yo que su capacidad de influencia política es legítima.

No los critico porque son privados, que como lo explique en artículos anteriores, tienen el natural objetivo de generarse riqueza. La pregunta es: qué estamos haciendo en Latinoamérica para que su riqueza generada en nuestro mercado incremente nuestro bienestar social?

Lo que si era por lo menos chocante para mi, era pensar que aunque hemos contribuido con su riqueza, yo tenía familiares casi explotados por esas multinacionales en Colombia y que los abusos de autoridad eran “vox populi”, mientras en Madrid existe un estado de bienestar para los empleados, que se transportan en buses dentro del complejo bancario y tienen acceso a canchas de tenis, campos de golf, etc. Cuál es entonces la verdadera riqueza que nos genera la inversión extranjera?

Mientras nosotros en Latinoamérica pensamos en acuerdos de estabilidad y condiciones de competencia más favorables frente a los competidores locales, a través de muchas multinacionales se ha producido una reconquista menos violenta y más diplomática en la que el tratamiento económico parece no ser muy diferente del histórico, y al final, dejamos en desventaja nuestros empresarios locales para quienes como yo mismo lo he recomendado al Estado, la estabilidad no implica asegurar la ganancia ni favorecer intereses privados sobre los públicos.

1 comentario:

  1. Martha Rocío Mendoza Saavedra11 de julio de 2010 a las 21:06

    Fernando ese tema que has planteado tiene unas implicaciones de gran magnitud para el presente y futuro de nuestro país. Revisando un poco sobre lo que significa en nuestro ordenamiento legal “Contrato de Estabilidad Jurídica” es, como su nombre lo indica, la celebración de un contrato entre el inversionista nacional o extranjero y el Gobierno Nacional, en el que se pacta que entre 3 y 20 años siguientes a los inversionistas que les seguirá aplicando las disposiciones legales y reglamentarias que existían al momento de realizarse la inversión.
    La estabilidad jurídica a la que hace referencia incluye todo…. las leyes, los decretos, las resoluciones, los conceptos, hasta de las comisiones de regulación y las corporaciones autónomas regionales que hayan sido determinantes para las personas naturales, jurídicas o consorcios, en su decisión de invertir. Para mantener el beneficio el inversionista debe pagar una prima del 1% de la inversión que realice al año, siempre y cuando no sea un periodo “improductivo” caso en el cual solo paga el 0,5%, Una verdadera GANGA!
    El monto mínimo de la inversión es de alrededor de 2 millones de dólares. Y las actividades en las que se podrán realizar este tipo de contratos son… todas…las turísticas, industriales, agrícolas, de exportación agroforestales, mineras, de petróleo, de zonas procesadoras de exportación, zonas libres comerciales, telecomunicaciones, construcciones, desarrollos portuarios y férreos, de generación de energía eléctrica, proyectos de irrigación y uso eficiente de recursos hídricos, y el Gobierno tiene competencia para definir otras.
    La inversión nacional se ha contraído por la crisis global y los indicadores del subempleo y desempleo están en niveles insostenibles!
    No es muy evidente el beneficio social y económico de la medida….
    Pero hay 88 empresas que están gozando de estos beneficios, entre ellos 46 zonas francas
    Será que con estas condiciones tan favorables para unos pocos, nuestros empresarios, nuestros emprendedores podrán competir?
    Eso es competencia de que tipo? En la que las reglas para unos y otros son distintas al interior de un mismo Estado, territorio, mercado??
    Lo cierto es que cerramos el 2009 con un déficit fiscal de 23 billones aproximadamente – con algo de contabilidad creativa- y a estos 88 privilegiados no se les pueden variar sus condiciones de todo tipo, especialmente las tributarias, que es indispensable para resolver el problema fiscal. Esperemos que el 0, 5% que están pagando alcance para tapar el HUECO!!

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